La vida de los otros

‘La vida de los otros’ (Das Leben der Anderen) es el título de una de mis películas preferidas. Muchos la recordaréis por el papel de Ulrich Mühe como agente de la Stasi que investiga a una pareja compuesta por un director de teatro y una actriz. Es una interpretación magistral de un policía que descubre la corrupción del sistema y ofrece una inolvidable lección de dignidad y ética. Lo curioso del caso es que Mühe, un actor de teatro en la RDA comunista, también fue espiado y objeto de un informe policial elaborado por su propia esposa, que era parte de la red de 174.000 soplones del aparato de inteligencia del Estado, “el escudo y la espada” del partido.

Ulrich Mühe revivió su biografía con este papel.

Fue su última película. Murió en 2007, el mismo año en el que ‘la vida de los otros’ ganó el Oscar. Su caso recuerda al de Massimo Troisi, el cartero de Pablo Neruda, que también falleció poco después de terminar la película. Son dos cantos de cisne antológicos, pero prefiero la interpretación serena y sincera de Mühe, alejada de todo histrionismo o sobreactuación, su mirada tierna, cómo transmite con pequeños gestos que lo dicen todo.

La vida de los otros es también el nombre de este blog que inauguro hoy y en el que escribiré sobre biografías y libros de memorias, sobre la importancia de recordar. Quiero que sea un espacio para la literatura y el cine –una excusa para recomendar lecturas y películas- y que sirva de almacén abierto de anécdotas y vivencias.

Os dejo con la escena final del increíble guion de La vida de los otros.