Howard Cossell, el periodista que acabó con Cassius Clay

Howard Cossell fue el primer periodista en reconocer a Cassius Clay como Mohamed Ali. Fue de los pocos que se posicionó públicamente contra el castigó que el campeón olímpico recibió por negarse a ir a la guerra de Vietnam: “Lo que el gobierno ha hecho a este hombre es inhumano e ilegal”. Cossell también apoyó el saludo con el puño negro en alto de John Carlos y Tommie Smith durante la entrega de medallas de 1968.

Era un abogado judío de Brooklyn que después de la II Guerra Mundial se convirtió en uno de los periodistas deportivos más influyentes de Estados Unidos. Sus enormes orejas y su descomunal nariz le hacían inconfundible. Con su voz nasal y su cuidada locución creo un estilo propio y una nueva forma de tratar a las estrellas del deporte, de forma más humana, inteligente y personal.

La relación de Cossell con Alí es uno de esos ejemplos que nos hacen ver como dos hombres pueden provenir de diferentes razas, religiones y ambientes sociales y a pesar de estar en desacuerdo, burlarse el uno del otro y entenderse. Su amistad fue legendaria y ejemplar. La carrera de uno no se puede entender sin la del otro, y viceversa.

Protagonizaron grandes momentos ante las cámaras. Había una química especial entre ambos. Tras uno de los discursos bravucones de Ali a pie de ring, Cossell le dijo: “Estás siendo demasiado truculento”, y Alí respondió “Sea lo que sea truculento, si es bueno, lo soy”. Otra vez Cossell le dijo “No eres un chico estúpido”, y Alí le respondió “Gracias Howard. Tú tampoco eres tan tonto como pareces”. En otra ocasión en que en plena entrevista Alí trató de arrancarle el peluquín a Cossell, éste le esquivó y advirtió “No me toques o te arranco la cabeza (I’ll beat your brains out)

Trataban temas serios, bromeaban, se lanzaban golpes y manotazos. Y si bien es cierto que el poeta, el profeta, el redentor del boxeo no necesitaba más que un micrófono para ofrecer un espectáculo a la audiencia, algunas de sus mejores intervenciones se las arrancó Cossell.

Demos gracias a Youtube por poder tenerlas a mano.