El sentido de la amistad

Yo, como Roberto Carlos, quiero tener un millón de amigos. Pero lo cierto es que solo tengo unos pocos. Y algunos de ellos incluso están conmigo.

Al abrir el buzón hace un par de semanas recibí un regalo de Rafa entre la publicidad y las facturas. Era un paquete con un libro. En busca de Muhammad Ali. Historia de una amistad, de Davis Miller, con una dedicatoria: “Creo que este te corresponde”. Miller ha escrito algo prodigioso sobre la admiración sincera y el agradecimiento, sobre el sentido de la amistad. Creo que toda la obra tiene un único destinatario, el propio Ali, del que el autor hace el retrato más íntimo, sincero y leal jamás realizado. Es como una carta en la que Miller quisiera devolver a Alí parte de todo lo que le ha dado. Son unas memorias alucinantes que nos descubren aspectos desconocidos de the greatest, cómo afrontó su enfermedad y el inexorable declive de sus facultades. El libro ha tenido un enorme éxito, pero estoy seguro de que su autor se hubiera conformado con que a su amigo, a su ídolo, le hubiera gustado. Como soy una de esas millones de personas a los que Ali sigue inspirando, esta biografía me ha proporcionado un inmenso placer. Me he reafirmado en mis principios sobre qué hacer con los días que me quedan.

Días después pasa por casa Antonio desplegando todo el arte de las visitas breves e inesperadas. Su avión va a salir en unas pocas horas y debe recortarse la barba. Le presto la rapadora y le doy Luis Callejón. Don Turismo, la biografía que acabo de publicar, con una dedicatoria “Para mi compadre, hermano y compañero”. Horas después me llegan varios mensajes desde la península arábica: “Deberías escribir una novela con pretensión solo de gustar a mucha gente. Nos forrábamos. Me lo terminé en el avión. Me ha encantado. Eres mi escritor favorito con diferencia”. Por su parte, Rafa, me envía un mail tras leerse el libro: “Lo disfruté mucho. Muy bien contado. Se lleva estupendamente. Me gusta el enfoque, no es una descripción, si no que es pura acción. Los secundarios, la familia, los famosos, acompañan. Van y vienen. Encajan. Enhorabuena”. Me cuenta también que me ha puesto en la biblioteca junto a Cesa Aira.

Mentiría si dijera que he escrito Don Turismo para Antonio y Rafa, pero en verdad os digo que estas palabras suyas bastan para sanarme. Me doy por satisfecho y compruebo que he hecho las cosas correctamente si a ellos les ha gustado, con independencia que la biografía de Luis Callejón sea más o menos exitosa, llegue a más o menos lectores. Son cosas como estas las que dan sentido a la amistad, que es como dar sentido a la vida.

P.S. Don Turismo ya está a la venta en las librerías de Málaga (Rayuela, Luces y Proteo-Prometeo), dentro de poco haremos la presentación oficial, y también será accesible en formato digital.

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